No puedes juzgar el progreso de alguien solo por lo que ves en el exterior. #madmarvin
Porque hay batallas que no hacen ruido.
Hay guerras que se libran en silencio… y victorias que nadie aplaude.
Ves a alguien “igual que siempre”, pero no sabes que dejó un vicio, que aprendió a controlar su ira, que está sanando heridas que nadie más ve.
No sabes cuánto le costó levantarse hoy… ni cuántas veces pensó en rendirse.
El progreso real no siempre se nota en el cuerpo, en el dinero o en la apariencia.
A veces se esconde en decisiones pequeñas:
en lo que ya no toleras,
en lo que ya no persigues,
en lo que finalmente aprendiste a soltar.
Deja de medir la vida con ojos superficiales.
Porque hay personas que, aunque parezcan detenidas… están avanzando más que nunca.
Y tú, aunque nadie lo vea…
sigue.
Porque hay batallas que no hacen ruido.
Hay guerras que se libran en silencio… y victorias que nadie aplaude.
Ves a alguien “igual que siempre”, pero no sabes que dejó un vicio, que aprendió a controlar su ira, que está sanando heridas que nadie más ve.
No sabes cuánto le costó levantarse hoy… ni cuántas veces pensó en rendirse.
El progreso real no siempre se nota en el cuerpo, en el dinero o en la apariencia.
A veces se esconde en decisiones pequeñas:
en lo que ya no toleras,
en lo que ya no persigues,
en lo que finalmente aprendiste a soltar.
Deja de medir la vida con ojos superficiales.
Porque hay personas que, aunque parezcan detenidas… están avanzando más que nunca.
Y tú, aunque nadie lo vea…
sigue.
No puedes juzgar el progreso de alguien solo por lo que ves en el exterior. #madmarvin
Porque hay batallas que no hacen ruido.
Hay guerras que se libran en silencio… y victorias que nadie aplaude.
Ves a alguien “igual que siempre”, pero no sabes que dejó un vicio, que aprendió a controlar su ira, que está sanando heridas que nadie más ve.
No sabes cuánto le costó levantarse hoy… ni cuántas veces pensó en rendirse.
El progreso real no siempre se nota en el cuerpo, en el dinero o en la apariencia.
A veces se esconde en decisiones pequeñas:
en lo que ya no toleras,
en lo que ya no persigues,
en lo que finalmente aprendiste a soltar.
Deja de medir la vida con ojos superficiales.
Porque hay personas que, aunque parezcan detenidas… están avanzando más que nunca.
Y tú, aunque nadie lo vea…
sigue.