"Ningún compromiso es más importante que el amigo que llama a tu puerta.
La mía siempre abierta!
Abierta a la lealtad.
A la gente buena.
A quien me quiere bien.
Al que se reviste de verdad cada día.
A quien precisa un hombro para llorar y un oído para escuchar.
A quienes no habitan este mundo únicamente para nutrir su ego.
A quien respeta la palabra dada y no vende humo.
A quienes viven lo que predican y lo que escriben.
A los sensibles y a los humildes de corazón grande.
A los forjados con buena madera.
Ya no quiero más desencantos para mi colección...
El cuerpo se cansa de resistir y el barco cruje de vaciar agua revuelta".
Derechos al autor.
La mía siempre abierta!
Abierta a la lealtad.
A la gente buena.
A quien me quiere bien.
Al que se reviste de verdad cada día.
A quien precisa un hombro para llorar y un oído para escuchar.
A quienes no habitan este mundo únicamente para nutrir su ego.
A quien respeta la palabra dada y no vende humo.
A quienes viven lo que predican y lo que escriben.
A los sensibles y a los humildes de corazón grande.
A los forjados con buena madera.
Ya no quiero más desencantos para mi colección...
El cuerpo se cansa de resistir y el barco cruje de vaciar agua revuelta".
Derechos al autor.
"Ningún compromiso es más importante que el amigo que llama a tu puerta.
La mía siempre abierta!
Abierta a la lealtad.
A la gente buena.
A quien me quiere bien.
Al que se reviste de verdad cada día.
A quien precisa un hombro para llorar y un oído para escuchar.
A quienes no habitan este mundo únicamente para nutrir su ego.
A quien respeta la palabra dada y no vende humo.
A quienes viven lo que predican y lo que escriben.
A los sensibles y a los humildes de corazón grande.
A los forjados con buena madera.
Ya no quiero más desencantos para mi colección...
El cuerpo se cansa de resistir y el barco cruje de vaciar agua revuelta".
Derechos al autor.